Un informe publicado por la revista estadounidense 'The Atlantic' ha revelado aspectos poco conocidos de la vida del expresidente sirio Bashar al-Assad durante sus últimos años en el poder. El informe señala que, durante la revolución siria, cuando el país atravesaba su peor crisis, Assad estaba obsesionado con los videojuegos y el entretenimiento. Según fuentes cercanas al palacio presidencial en Damasco, Assad pasaba horas jugando en su teléfono móvil, en particular al juego Candy Crush, y seguía contenido de entretenimiento, mientras que en amplias zonas de Siria se libraban intensos combates. El informe también indica que su obsesión por el entretenimiento estuvo acompañada de una dependencia de un círculo reducido de allegados y el marginamiento de líderes tradicionales dentro del sistema, lo que contribuyó a ensanchar la brecha entre él y su entorno político y de seguridad. La revista añade que este retrato de un presidente sumido en juegos y entretenimiento contrastaba de manera evidente con el discurso oficial que lo presentaba como un líder que controlaba la situación. La publicación considera que esta contradicción fue una de las características de la debilidad que precedió a la rápida caída del régimen a finales de 2024. El informe concluye señalando que estos detalles sobre la vida de Assad vuelven a plantear preguntas sobre la naturaleza de su gestión del país durante los años de guerra y el grado en que su obsesión por los juegos y su estilo de vida personal influyeron en decisiones cruciales que cambiaron el rumbo de Siria.
Informe sobre el estilo de vida de Bashar al-Assad
The Atlantic reveló detalles sobre la vida del ex líder sirio, mostrando que durante los años de guerra estaba absorbido en videojuegos y entretenimiento, lo que contrastaba con su imagen de un gobernante fuerte.